Zaragoza Cáritas AyudaUna vez más los equipos de acogida de Cáritas Diocesana de Zaragoza constatan los graves retrasos que se están dando en la concesión del Ingreso Aragonés de Inserción (IAI). Lejos de reducirse, el tiempo de espera en la concesión se ha mantenido, cuando no alargado, en el peor de los casos. En estos momentos se constata una media de retraso de entre cinco y ocho meses para percibir esta prestación.

Cerca de mil expedientes reconocidos por la propia Administración autonómica sin resolver, y las continuas trabas en la tramitación y renovación de la prestación conllevan a que las familias afectadas por estos retrasos se vean abocadas a vivir en la inseguridad y en la incertidumbre, muchas de ellas sin poder cubrir a duras penas sus necesidades básicas.

En el contexto económico actual, donde todos los datos estadísticos y estudios recientes coinciden en señalar el incremento en la comunidad autónoma de Aragón de la desigualdad y la pobreza, especialmente alarmante de la pobreza más severa, esta prestación es más necesaria que nunca. Supone el último eslabón en la garantía mínima de rentas para todos aquellos parados de larga duración que han agotado sus prestaciones y subsidios de desempleo, y que día a día se enfrentan a la infructuosa búsqueda de un puesto de trabajo.

Las dificultades de acceso a este derecho social han ido incrementándose por la vía de los hechos desde el comienzo de la crisis, puesto que en ningún momento se han cumplido los plazos de resolución establecidos por parte de la Administración pública. La vorágine de trámites, documentos y certificados, y los retrasos en todas las fases de su tramitación administrativa en un procedimiento complejo que implican a varias Administraciones públicas, son algunos de los obstáculos de este largo periplo administrativo que parece no tener fin.

La insuficiente dotación presupuestaria de esta prestación económica conduce a que año tras año se acumulen retrasos a lo largo de su ejecución, cuando se trata de un derecho subjetivo que no debe estar sometido a disponibilidad presupuestaria.

Cáritas Zaragoza considera que resulta ya inaplazable la toma de medidas por parte del Gobierno de Aragón que agilicen el trámite y la concesión de esta prestación económica dirigida a las familias más vulnerables de nuestra sociedad y que cualquier reforma legislativa en este ámbito debería ir encaminada a ello.

De no ser así, la falta de inversión social continuará incrementando la pobreza y la exclusión social en nuestro territorio, conduciendo a una mayor fragmentación social que condicionará nuestro modelo de cohesión y convivencia en un futuro no muy lejano.